Desde decidir de qué hablar hasta publicarlo en la web — nosotros solo aparecemos para aprobar la portada.
El redactor de guardia que investiga, escribe y publica sin que nadie lo vea trabajar.
La portada se aprueba (o se cambia) escribiendo un mensaje, no abriendo un panel.
Una frase nueva cada semana, siempre verificada, nunca repetida.